Por Cecilia Solano

teletrabajo

Trabajar en forma remota es mucho más que conectar una PC a internet y ponerse a operar. Es diseñar una estrategia y preparar a las personas para que puedan dar lo mejor de sí en esa circunstancia.

El problema es que la crisis originada por la pandemia COVID-19 le dio al teletrabajo un sesgo muy particular. Como consecuencia, hoy es difícil distinguir entre el trabajo remoto genuino, de otro tipo de teletrabajo: el que surgió forzado por la confinación obligatoria.

Me gustaría insistir en esta diferencia. Una cosa es el home office planificado en el que la persona sabe que determinado día a la semana trabaja bajo ese esquema, y algo muy diferente es que todos deban hacerlo a diario ante una situación de necesidad.

Así, hoy conviven dos nociones de trabajo a distancia:

  • Teletrabajo en cuarentena: es decir, forzado por las prohibiciones de circular libremente
  • Trabajo remoto: entendido como una nueva forma de trabajar, basada en la colaboración distribuida

En Cecilia Solano Consultores vemos que ambas nociones de teletrabajo se confunden. Y el peligro es que muchos tienden a creer que algunas consecuencias indeseadas del teletrabajo forzoso son también cosas inevitables del teletrabajo a secas.

Por ejemplo, hoy estamos viendo claros síntomas de burnout provocado por el exceso de horas continuas de trabajo, sin horarios fijos y sin pausas saludables. A esto se suman los efectos del entorno doméstico (la convivencia en casa junto a los chicos que no asisten a la escuela, etc.) Pero esas situaciones no tienen que ver con el trabajo a distancia, sino con la urgencia de la cuarentena y la falta de preparación que las personas necesitan para cambiar abruptamente su forma de trabajar.

En otras palabras: no debemos entender teletrabajo como una serie de empleados en sus casas, sino como una estrategia que permite potenciar las capacidades de nuestro equipo para facilitar la colaboración distribuida.

Teletrabajo más allá de la Cuarentena

La cuarentena ha llevado a las organizaciones al límite para proporcionar servicios ininterrumpidos.

Por ejemplo, en Cecilia Solano Consultores tenemos amplia experiencia con centros de contacto. En estas áreas los volúmenes de llamadas y contactos se han disparado drásticamente en los últimos meses. El desafío fue brindar excelencia en la continuidad del negocio aún teniendo que cumplir con las leyes y regulaciones impuestas por el gobierno. Llevar operaciones remotas donde sea posible en un tiempo récord fue la única opción viable. También es una etapa en la que el monitoreo de llamadas y controlar los resultados por objetivo es más necesario que nunca, imprescindible para medir la calidad de la operación.

Distinto es cuando el teletrabajo se realiza como una metodología, cumpliendo algunas de las pautas de horarios, de espacios y de comodidad que se recomiendan.

Teletrabajo: la formación es imprescindible

Cuanto mejor están preparadas las personas para esta modalidad, mejores son los resultados para la empresa. Entendemos que la modalidad teletrabajo ha venido para quedarse, probablemente de distintas formas, o en un mix de ellas.

Por eso insistimos: es imprescindible brindarle a tus equipos formación y metodología para esta forma de trabajo. Entendemos que hay quienes viven esta situación como una ventaja, mientras que para otros puede resultar un desafío difícil de transitar. Pero más allá de las situaciones particulares, lo cierto que que todos necesitamos prepararnos para lidiar con las dificultades y para aprovechar las ventajas del trabajo distribuido.

Desarrollo de nuevas capacidades

Encontrar el tiempo para la capacitación continua es un desafío en cualquier trabajo, y lo es más aún en un escenario de trabajo remoto. La importancia de mantener a las personas actualizadas en materia de capacitación es fundamental: las empresas lanzan nuevos productos y servicios regularmente, cada uno con nuevas preguntas de los clientes, mientras que las políticas y los procedimientos también cambian constantemente.

En Cecilia Solano Consultores recomendamos usar cualquier tiempo disponible para que los empleados actualicen su educación en estas áreas y realicen cursos de actualización según sea necesario.

Incluso, puedas llevar las cosas un paso más allá. ¿Tenés gente con un manejo particularmente bueno de habilidades blandas? Haz que compartan informalmente sus técnicas con otros en reuniones de videoconferencia.

Si sus habilidades representan una brecha en la capacitación disponible, pídales que trabajen con capacitadores para desarrollar material formal que pueda usarse. Es un capital que será útil para siempre. Después de todo, no sabemos cuándo volveremos a la “normalidad”, ni cómo será esa nueva normalidad.

Conclusión: gestiona el teletrabajo

Según mi forma de verlo, los principales riesgos del trabajo remoto NO gestionado son la desmotivación de los empleados, la falta de capacidad para administrar bien el tiempo y los recursos, la dificultad de mantener una rutina y la de mantener a los equipos de trabajo integrados, a pesar de las distancias. Por eso, es fundamental saber cuáles son los factores motivadores del equipo.

Sabemos que lo más complejo de construir son la confianza y el compromiso. Concéntrate en cultivar esas dos cosas, más que nunca.

Cuando las personas trabajan en espacios diferentes, sobre todo en una situación especial como la actual, la contención y el coaching más allá del aspecto laboral son claves: deben saber que el líder está preocupado por cómo se sienten.

Asimismo, debemos preparar a los líderes para este cambio de contexto, nuevas formas de dinámicas de grupo, nuevos tipos de control y seguimiento, etc., pronto estaremos hablando de estos aspectos.

Si te sientes identificado con alguna de estas problemáticas, contáctate con nosotros. Contamos con herramientas para ayudar a tu personal para acompañarlos y ofrecer las mejores prácticas que se adecuen a cada situación y garantizar así los resultados del negocio.